Consumir huevos hervidos eleva el colesterol: esto es lo que realmente ocurre en el cuerpo

El huevo hervido es uno de los alimentos más habituales en desayunos y dietas ricas en proteínas. Sin embargo, durante décadas ha existido una preocupación alrededor de su consumo: ¿comer huevos hervidos eleva el colesterol en la sangre?

La respuesta no es tan sencilla como parece. Aunque la yema contiene una cantidad considerable de colesterol dietético, las investigaciones actuales muestran que el efecto del huevo sobre el colesterol sanguíneo depende de varios factores y que, para muchas personas, las grasas saturadas presentes en el conjunto de la alimentación tienen mayor importancia.

¿Cuánto colesterol contiene un huevo?

Un huevo grande contiene aproximadamente 200 miligramos de colesterol dietético, concentrado principalmente en la yema.

Esta cantidad hizo que durante muchos años se recomendara limitar considerablemente el consumo de huevos. Sin embargo, el conocimiento científico sobre la relación entre el colesterol de los alimentos y el colesterol presente en la sangre ha evolucionado.

Gran parte del colesterol que circula por nuestro organismo es producido por el propio hígado y no procede directamente de los alimentos que consumimos.

¿Los huevos hervidos aumentan el colesterol malo?

Consumir huevos no significa automáticamente que el colesterol LDL, conocido popularmente como “colesterol malo”, vaya a aumentar peligrosamente.

La respuesta puede variar de una persona a otra. Además, actualmente se presta especial atención al consumo de grasas saturadas y grasas trans, debido a su influencia sobre los niveles de colesterol LDL.

Esta diferencia es importante porque un huevo hervido no contiene las mismas cantidades de grasa añadida que preparaciones acompañadas de mantequilla, tocino, embutidos o determinados quesos.

Por esta razón, analizar únicamente el huevo sin considerar el resto de la alimentación puede ofrecer una imagen incompleta.

¿Es mejor comer el huevo hervido?

Hervir el huevo permite prepararlo sin necesidad de agregar aceite, mantequilla u otras grasas.

El huevo aporta proteínas y diferentes nutrientes, entre ellos vitaminas, minerales, colina, luteína y zeaxantina.

Por eso, para una persona sana, incluir huevos dentro de una alimentación equilibrada puede ser compatible con una dieta saludable.

¿Cuántos huevos se pueden consumir?

No existe una cantidad idéntica adecuada para todas las personas.

La American Heart Association ha señalado que las personas sanas pueden incluir hasta un huevo entero al día dentro de un patrón alimenticio saludable.

Sin embargo, las personas que presentan colesterol LDL elevado u otros factores de riesgo cardiovascular pueden necesitar recomendaciones individualizadas de un profesional de salud.

El acompañamiento puede ser más importante de lo que imaginas

Hay una gran diferencia entre consumir un huevo hervido acompañado de verduras, frutas o cereales integrales y comer huevos habitualmente junto con tocino, salchichas, mantequilla y otros alimentos ricos en grasas saturadas.

Por esta razón, los especialistas recomiendan observar el patrón completo de alimentación y no responsabilizar a un único alimento.

Entonces, ¿hay que dejar de comer huevos?

Para la mayoría de las personas sanas, no existe evidencia que justifique eliminar completamente los huevos de la alimentación solamente por su contenido de colesterol.

El huevo contiene colesterol dietético, pero esto no significa que comerlo ocasionalmente o incluso diariamente dentro de una dieta saludable vaya a provocar necesariamente colesterol alto.

Las personas que ya tienen colesterol elevado, enfermedades cardiovasculares, diabetes u otras condiciones que afecten su riesgo cardiovascular deberían consultar con su médico o nutricionista para determinar qué cantidad es apropiada para su situación.

Conclusión

Los huevos hervidos contienen colesterol, pero la relación entre consumir huevos y desarrollar colesterol elevado es mucho más compleja de lo que se pensaba décadas atrás.

La evidencia actual pone especial atención en las grasas saturadas, las grasas trans y en la calidad general de la alimentación. Por ello, más que tenerle miedo al huevo hervido, conviene prestar atención a qué cantidad consumimos, con qué alimentos lo acompañamos y cómo es nuestra dieta en conjunto.

Este contenido es informativo y no sustituye la evaluación o recomendación de un profesional de salud.

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